PRESUNTA IMPREVISION, MUERTE DE UNA
JOVEN Y SANA MADRE QUE DEJA UNA TIERNA HIJA Y OTRA NEONATA, HUERFANAS
La
denuncia contra la Agente Fiscal de la Unidad Nº 4 de Coronel Oviedo, Abog.
Gladys Torales de Ovelar fue formulada ante la Fiscalía Adjunta del Área VI del
departamento de Caaguazú, bajo mi patrocinio, por parte del ciudadano Richard
Humberto Villalba, esposo de la extinta Mirian Beatriz González Ayala, quien
falleció a las 10:50 del 13 de noviembre de 2015 en el Hospital Materno
Infantil de San Lorenzo, tras el segundo día de habérsela extraído, por
cesárea, en la CLINICA SAN JOSE de Coronel Oviedo, una beba que la sobrevivió.
La que fuera una joven y sana madre dejó huérfanas a una tierna hija, de tres
años, y la recién nacida.
La intervención quirúrgica, es decir, la cesárea, fue
practicada el 11 de noviembre del 2015 en la CLINICA SAN JOSE por parte de un
equipo médico encabezado por el cirujano EMIGDIO BARRETO ANDINO, quien fue
asistido por el médico AMADO GONZALEZ y presuntamente por una pediatra con
acento extranjero. Según las referencias
del denunciante, señor Richard Humberto Villalba, la operada tuvo un profuso y
prolongado sangrado, sin que sus médicos atinaran a trasladarla –oportunamente-
a otro centro de salud de mayor complejidad. Según el denunciante, por largas horas los médicos le ocultaron la información acerca del estado
real de su esposa, pero le llamó poderosamente la atención el asombro que
evidenciaron las enfermeras del Hospital Regional por la inmensa cantidad de
sangre que a través del mismo accionante pidieron los médicos tratantes al
mencionado nosocomio.También despertó su sospecha que algo grave le ocurrió a
su esposa, el lapso de seis horas por la que su consorte permanecía, a la
sazón, en la sala de cirugía, razón por la que siendo las 17:30 horas aproximadamente,
se dirigió hacia el quirófano, en cuyas cercanías pidió, a gritos, para que le
dejaran ver a su cónyuge. Cuando pasó dos puertas, se le cruzó en el camino y
le impidió continuar su avance el Dr. Amado González, quien lo llevó junto al
Dr., Emigdio Barreto Andino, el que como jefe del mencionado equipo de galenos,
le autorizó entrar junto a su esposa, quien, evidentemente exangüe –por su
intensa palidez- continuaba tendida en la cama de cirugía bajo los enfoques de
todos los aparatos del quirófano. Esposo y esposa dialogaron brevemente,
circunstancia en la que la cónyuge –presintiendo su muerte- a su marido le dijo: “si me pasa algo, cuida bien
nuestra familia, no dejes impune esto, solicita ayuda a nuestros amigos
políticos y recurrí a la prensa”. Los médicos explicaron a Villalba que debía
extirparse el útero a la paciente, pero que el anestesista ya no quería sedar a
su esposa; además, le manifestaron que debían trasladarla al Hospital Regional
para tener derecho al banco de sangre, líquido vital que presumiblemente no
previeron en la cantidad acorde al riesgoso embarazo de la señora Mirian
Beatriz González Ayala, que recién a las 18:30 horas y luego de hacer shock
hipovolémico, fue trasladada al Hospital Regional de Coronel Oviedo y de ahí al
Hospital Materno Infantil de Calle i – San Lorenzo, en donde falleció el 13 de
noviembre de 2015, a las 10:50 horas.--------------------------------------------------------------
La víctima Mirian Beatriz González Ayala
gozaba de excelente salud y tenía 37 años cuando fue sometida a intervención
quirúrgica (cesárea), por cuya consecuencia falleció, dejando huérfanas a dos
tiernas nenas; una de ellas tiene tres años y la otra, en cuyo alumbramiento
falleció la madre, mañana, cumple dos meses de haber nacido. La situación del
padre de las mismas, señor Richard Humberto Villalba que reside en Arroyo Pörä,
jurisdicción de Simón Bolívar, hubiera sido más dramática si la abuela paterna
no hubiese venido de la Argentina para cuidar a los dos tiernas criaturas.
OCULTAMIENTO DE LA CARPETA
FISCAL PESIMA INVESTIGACION Y PARCIALIDAD MANIFIESTA
En
vista de que la víctima, señora Mirian Beatriz González falleció en el Hospital
Materno Infantil de Calle i – San Lorenzo,
fue la Unidad Penal Nº 3 de San Lorenzo la que tomó la primera
intervención en el presunto hecho punible denunciado por mi patrocinado, señor
Richard Humberto Villalba y presumiéndose la reprochabilidad de los integrantes
del equipo médico que practicó la cesárea, la correspondiente carpeta fiscal
fue remitida al Ministerio Público de Coronel Oviedo, a fines del mes de
noviembre del 2015. La agente Fiscal Gladys Torales de Ovelar fue asignada para
realizar la pertinente investigación.
El 18 de diciembre de 2015, bajo mi patrocinio, el señor
Richard Humberto Villalba, solicitó la fotocopia simple de la carpeta fiscal,
la que se nos negó bajo la argucia que estaba en poder de la agente fiscal
Gladys Torales de Ovelar, cuyo despacho se halla a unos metros, nada más, de la
habitación en donde atiende una de sus asistentes, la Abog. Lilian Fabiana
Galeano Peralta. En
los inicios de la segunda semana del mes de enero de 2016, me constituí
nuevamente en la Unidad Nº 4 del Ministerio Público de esta ciudad con la
finalidad de obtener la fotocopia de la mencionada carpeta fiscal. Sin embargo,
el funcionario Diego Aguilar me manifestó que la agente fiscal interviniente,
Abog. Gladys Torales de Ovelar se fue de vacaciones y que dicho cuaderno fiscal
dejó en su despacho, bajo llave. ¡Inaudito e irresponsable! Según el supra
nombrado funcionario, la asistente fiscal, Abog. Lilian Fabiana Galeano Peralta
también se había ido a disfrutar de sus vacaciones y que luego se había ido a
un “curso”, sin que nadie pudiera atendernos acerca de la señalada carpeta
fiscal. Desde entonces, colegimos que con perversa intencionalidad la nombrada
agente fiscal impedía que accediéramos a la carpeta fiscal de referencia, por
lo que presumimos que algo irregular estaba urdiendo la mencionada
representante de la sociedad.
El 02 de febrero del año en curso, por fin,
pudimos acceder a la mentada carpeta fiscal en la que constatamos que a pesar
de los gravísimos y dolorosos hechos que privaron de su vida a la joven y
saludable parturienta, que dejó con dos tiernas hijas sin la presencia física
de su madre y no obstante haber transcurrido dos meses que la susodicha carpeta
está en poder de la agente fiscal Abog. Gladys Torales de Ovelar y cerca de
tres meses de la presunta muerte culposa de la desafortunada madre, la nombrada
“representante de la sociedad”, no ha
realizado ningún acto investigativo de
transcendencia tendiente a determinar la causa del fallecimiento por supuesta mala praxis de la
joven mujer y mucho menos para individualizar a sus presuntos autores. En
efecto, solamente solicitó, por oficio, el diagnóstico médico de la fallecida al
jefe de la cirugía que finalmente le costó, presuntamente, la vida a la
paciente, Dr., Dr. Emigdio Barreto Andino. Este, en vez de limitarse a remitir
el diagnóstico médico, desde la comodidad de su escritorio y obviamente bien
asesorado, respondió a la requisitoria de la representante de la sociedad, con un
largo informe, ensayando lógicamente su defensa, cuando que en rigor jurídico,
debió ser citado a fin de prestar declaración indagatoria. La agente fiscal
Gladys Torales de Ovelar, si actuaba objetivamente, debió rechazar el
impertinente informe y exigir concretamente el diagnóstico médico
correspondiente, pero cuando hay “peculiaridades” dicha conducta no se
manifiesta. La nombrada agente fiscal debía, análogamente, allanar
inmediatamente la Clínica San José, incautar filmaciones, documentos y tomar
las declaraciones de las enfermeras y todo el personal administrativo con la
finalidad de conocer quienes integraban el equipo médico que intervino
quirúrgicamente a la luego fallecida y colectar otras evidencias nucleares,
pero no lo hizo evidenciando una negligente e imperdonable deficiencia
investigativa, cuyas razones es fácil suponer. Además, ni siquiera se preocupó
de urgir a las autoridades del Hospital Regional de esta ciudad –muy cercano al
local de la fiscalía–para que remitieran
el correspondiente diagnóstico médico de la víctima fatal y mucho menos se
ocupó de reiterar oficio para que se le remita el diagnóstico médico de la
occisa desde el Hospital Materno Infantil de Calle-i, que diligentemente ya fue
solicitada, con anterioridad, por la agente fiscal de San Lorenzo. Tampoco se
dignó en solicitar, a través de un simple oficio, el resultado de la autopsia
practicada a la malograda madre de una tierna nenita y otra neonata, a pesar de
haber transcurrido cerca de tres meses del luctuoso suceso. Esto es a pesar de
que la víctima es su congénere y víctima presuntamente de mala praxis en el
sublime acto de un alumbramiento, cuya entidad debería valorar en su justa
dimensión, la sospechosa “representante de la sociedad”, en su carácter de
madre. En síntesis, la agente fiscal Gladys Torales de Ovelar, realizó una
pésima y sugestiva investigación en la causa de referencia, que es calificable
de mal desempeño de funciones. Solo después de que el esposo de la víctima haya
tomado intervención –bajo mi patrocinio- en la carpeta fiscal supra
individualizada y de proponer diligencias, la nombrada agente fiscal, empezó a
librar algunos oficios, que obviamente no tienen la relevancia de las
evidencias que dejó de colectar, las que corren el serio riesgo de que se
pierdan, para siempre. Siendo actualmente los medios masivos de comunicación
los últimos bastiones para luchar contra las conductas irregulares de agentes
fiscales, magistrados y funcionarios judiciales, también formulamos denuncia,
en Prensa 5, contra el sospechoso comportamiento de la supra nombrada agente
fiscal. Y, en el contexto de la mencionada denuncia, se entrevistó,
telefónicamente, al Dr. Emigdio Barreto Andino, quien confesó que él fue el
cirujano jefe y que lo asistió el Dr. Amado González en la intervención
quirúrgica que se practicó a la víctima. Cuadra, sin embargo, reiterar, que también
participó en dicha operación la pediatra, con acento extranjero, supuestamente
esposa del Dr. Barreto Andino. El crucial dato de que el Dr. Emigdio Barreto
Andino fue el cirujano jefe en la mencionada intervención quirúrgica no obra en
la respectiva carpeta fiscal única y exclusivamente por la deliberada
inactividad de la agente fiscal denunciada.
Y lo que es peor, la agente fiscal Gladys Torales de
Ovelar evidenció últimamente un criticable sesgo investigativo en lo que guarda
relación a la individualización de todos los reprochables del presunto
homicidio culposo de la que resultó víctima la joven madre. En efecto, intentó imputar
solamente al Dr. Amado González –que sería el hombre de “paja”, el que se autoincinera
para salvar a otros partícipes de un hecho punible- con el perverso fin de
soslayar y dejar de imputar o tan siquiera investigar al Dr., Emigdio Barreto
Andino y la pediatra de acento extranjero, propietarios de la grandiosa CLINICA
SAN JOSE que obviamente atesora millones de dólares desde la perspectiva
edilicia, lo cual, ejerce una gran atracción
sobre los pacientes que pretenden una atención médica de primer nivel,
generando en consecuencia, un enorme ingreso económico, capaz de engendrar la
impunidad en cualquier ámbito, más aún teniendo en cuenta que los paraguayos y
paraguayas son los más corruptos de América del Sur, inmediatamente después de
los venezolanos.
En consecuencia, siendo intencionadamente pésima la
investigación que se realizó y manifiestamente imparcial la conducta de
referencia, el señor Richard Humberto Villalba –bajo mi patrocinio– denunció, ante la Fiscalía Adjunta, a la
Agente Fiscal, Gladys Torales de Ovelar. Es cierto, siendo segundos después de
Venezuela, en términos de corrupción, no tenemos gran expectativa en el sentido
de que se imponga la justicia acerca de la cuestión denunciada, antes bien,
tememos que de denunciantes –en un futuro no muy lejano- pasemos a ser
denunciados y presos, como inequívoca prueba de que en el Paraguay no impera la
justicia, sino los factores exógenos a ella.
19:21
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