Me
apresuro en aclarar que no soy
retrógrado en ningún sentido y menos lo soy en materia de obras
públicas, que en la generalidad de los casos, entrañan el noble propósito de
impulsar el progreso de la humanidad. Si me opongo a una de ellas es porque
considero que en el balance son más perjudiciales antes que beneficiosas a la
comunidad en donde se las implementa.
La mayoría de los atajos viales o
circunvalaciones, tienen –casi siempre- dos consecuencias paradójicas: 1) por
razones obvias, es beneficiosa para el sector que es favorecido por el
acortamiento del camino o descongestionamiento del tránsito, respectivamente y,
2) sumamente perjudicial para la comunidad que es la soslayada, en especial
cuando ese sendero abreviado o descongestionado es la principal vía conductora
de bienes para la población dejada de lado, más aún cuando la misma es
económicamente dependiente de los aludidos bienes, llámense productos
agrícolas, ganaderos y de contingentes humanos, con poder adquisitivo. A propósito, la culminación y utilización de
la Ruta III “General Elizardo Aquino”, más conocida como la ruta “por 25 de
Diciembre” –que es un atajo- prácticamente liquidó el tráfico vehicular y
consecuentemente, el tránsito de materias primas y grupos de personas, con
poder de adquisición, por la vía conocida como “ramal Coronel Oviedo-San
Estanislao”, causando catastróficas consecuencias a la economía de la ex Ajos,
en gran medida dependiente de la riqueza más septentrional de su ubicación.
Actualmente,
el gobierno nacional proyecta, realizar un desvío a la altura del Km. 128,
aproximadamente, de la ruta 2 “Mariscal Estigarribia” que desembocaría en la
localidad de “Calle Hovy”, distante unos 5 km., de la ciudad de Coronel Oviedo.
Los comerciantes ovetenses –en su mayoría- no aprueban la obra y como desde
hace mucho tiempo, las facciones políticas del senador “Beto” Ovelar y del diputado
“Baby” Soto Estigarribia, están enfrentadas, una vez más, en una estéril lucha,
a partir de la ya famosa circunvalación. “Baby”, secuaz de Horacio Cartes
apoya, enfáticamente y sin ningún condicionamiento, la construcción del desvío
que según declaraciones de referentes de “Beto” Ovelar –que invocan
manifestaciones del propio ministro del MOPC, Ramón Jiménez Gaona– la
circunvalación de referencia, se haría abandonando la ampliación, a la altura
del Cruce Internacional de Coronel Oviedo, de la ruta 2 “Mariscal Estigarribia”,
que estaba contemplada en el proyecto original. Ante las preocupantes
contradicciones –bajo mi asesoramiento
profesional– los modestos comerciantes y activadores de pasajes, de la terminal
de ómnibus de la ciudad de Coronel Oviedo, se constituyeron, el lunes 11 de los
Ctes., en la Junta Municipal para reclamar informes precisos y documentos
oficiales sobre la cuestión planteada, a los concejales ovetenses, para luego
adoptar medidas más drásticas, si las circunstancias las ameritasen. Tal
movilización determinó que el mencionado órgano legislativo municipal
conformara una COMISION ESPECIAL encabezada por el concejal Edgar Olmedo
(betista) e integrada por otros diez concejales -de distintos signos políticos-
para recabar informaciones sobre la cuestión y luego socializarlas. El concejal
Edgar Bernal (Babirista) Presidente de la Junta Municipal ovetense, se
autoexcluyó, con el consentimiento de sus pares, porque había sido tenía un
plan previamente trazado con “Baby” Soto Estigarribia, líder del Movimiento de
Integración Colorada del Caaguazú (M.I.C.C), a partir del proyecto de
movilización de los trabajadores de la terminal del Cruce Internacional –que
podría impulsar una movilización mayor de los comerciantes ovetenses– del que le informé el sábado 9 de Julio del año en
curso, al pedirle la correspondiente audiencia en la Junta Municipal, en su
calidad de titular de dicho organismo. En efecto, el martes, 12 de los Ctes.,
una comitiva del M.I.C.C., integrada por “Baby” Soto Estigarribia, Edgar
Bernal, Marcelo Soto e Ismael Morales,
se constituyó junto al Ministro del MOPC, Ramón Jiménez Gaona. Al culminar la
reunión con éste, los del M.I.C.C., a través de Edgar Bernal, comunicaron a
medios masivos de comunicación de Coronel Oviedo, que no es veraz que se
modificará el proyecto inicial de la obras, sino que por el contrario, se prevé
para la ex Ajos, la construcción de una doble avenida totalmente iluminada. Los
trabajadores de la terminal de ómnibus del Cruce Internacional de Coronel
Oviedo, consideran que su movilización obligó al supra nombrado secretario de
Estado a cambiar su postura original. Por su lado, los dos del M.I.C.C.,
dejaron mal parados a los referentes del “Betismo”, al exponerles como
mentirosos y manipuladores de la conciencia de los ovetenses. Obviamente, es
una ruin pugna de politicastros por ganarse algunos votos a costa de la
implementación de obras públicas, que no son construidas con el peculio de
ellos, sino con la tributación mayoritaria de todos los habitantes de la
República del Paraguay. Acertadamente puede
decirse, “la pírrica lucha entre los politicastros ovetenses, continúa”.
La ciudad de Coronel Oviedo, por estar ubicada
en el centro mismo, o sea, en un lugar estratégico de la geografía de la
República del Paraguay, a estas alturas de los acontecimientos debería ser un
emporio de riqueza totalmente independiente a los avatares que apareja el
transcurso del tiempo. Sin embargo, sus líderes políticos partidarios, vienen
sosteniendo, desde antaño, una feroz, constante, egoísta y estéril lucha por la
preeminencia de sus intereses sectarios, dividiendo a la comunidad ovetense en
dos grandes bandos antagónicos, con modestos matices, neutralizándose mutuamente
en distintos ámbitos, especialmente en términos de la construcción e
implementación de servicios sociales, que es lo relevante; por lo que
incurrieron en la grave torpeza de no lograr –en varios lustros- la radicación
de una sola industria de valía en la ex Ajos, cuya economía, por tanto, se basa
en la más elemental transacción comercial, la que en consecuencia, depende de
los productos agrícolas, ganaderos y contingentes humanos con poder de compras
surgentes de comunidades aledañas o del tránsito vehicular. Por lo expuesto,
soslayar nuevamente -con un atajo- a la ciudad de Coronel, basada
desgraciadamente aún en un frágil sistema económico, al igual que se hizo con
la ciudad de Eusebio Ayala o “Barrero Grande”, es arrastrarla a la
pauperización económica y condenar a la
ruina a uno de los sectores más débil de la urbe: los humildes trabajadores de
la terminal de ómnibus ubicada en el Cruce Internacional de la ex Ajos y al
mismo tiempo dañar, profundamente, a otros sectores comerciales más pudientes
de dicho sector, que ineludiblemente se verán obligados a despedir numerosos personales,
que configuraría una innegable paradoja respecto a los supuestos beneficios que
entrañaría el desvío de referencia.
No ignoro que las obras viales de circunvalación son implementadas
para el presente y el futuro, pero esas implementaciones hay que hacerlas no
constreñidos por la inmensa avaricia de la plutocracia gobernante de nuestro
país, que incluso involucra al mismísimo padre del Ministro de Obras Públicas,
sino con el criterio de causar el menor daño posible a la comunidad soslayada,
sobre todo a la clase humilde. A ese
respecto, considero que por culpa de sus egoístas, miopes e inoperantes líderes
políticos, actualmente la ciudad de Coronel Oviedo, no se halla aún en
condiciones económicas -por carecer de sólidas fuentes generadoras de bienes,
como las industrias transformadoras- para soportar otro soslayamiento a modo de
“Barrero Grande”, que a consecuencia de la circunvalación quedó agonizante, en
términos económicos.
22:49
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